domingo, 28 de octubre de 2012

Delegación


                Cuando es necesario que un empleado de un nivel más bajo al suyo tome las decisiones sobre un asunto, entonces en esas situaciones es cuando usted debe delegar facultades a estos empleados o empleado. Delegar es permitir que otras personas tomen las decisiones, si usted no puede estar en el lugar o no conoce todos los detalles necesarios para brindar una solución funcional entonces es necesario que delegue poder sobre alguien que pueda o que conozca el tema.
                Se debe tener cuidado a la hora de delegar, se delegó el poder de tomar decisiones pero no la responsabilidad, si el empleado al que se le delegó el poder no realiza bien su tarea sigue siendo culpa del administrador que delegó el poder. Al momento de delegar se debe ser claro cuáles son las intenciones de esta delegación y cómo es que debe ser realizada para que el empleado entregue los resultados esperados.
                Un administrador debe tener la capacidad de saber cuándo es necesario y prudente delegar su poder y, a la hora de hacerlo, debe saber brindar a su subordinado las órdenes claras de cómo realizar sus mandatos. Este administrador puede considerar a sus empleados como extensiones de su poder, más mentes capaces de decidir por sí mismas al mando de una, un administrador capaz de delegar adecuadamente puede ser considerado bueno en lo que hace y prudente en cómo lo hace.
                Esta decisión de ceder el poder no es sinónimo de admitir una incapacidad o debilidad, simplemente es reconocer la capacidad de otra persona, las personas no lo pueden todo, es necesario pedir ayuda en ocasiones y esto no nos hace menos capaces sino que nos hace más humildes.


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